Deliciosas Roscas de Anís

Estas roscas dulces son un perfecto dulce para la familia y puede servirse como postre o solamente disfrutar de el en cualquier momento del día, al mismo se le puede potenciar el sabor añadiendo semillas de anís, que en este caso no hemos puesto, pero os lo contamos por si os gusta.

La masa se puede preparar tanto a mano como hacían nuestras abuelas, como con una batidora. Es una masa muy blanda y delicada, fácil de manejar, ya veréis.

Rocas dulces de anís

-          Ingredientes (para 70-80 unidades):

-          Dos huevos

-          200 g de azúcar

-          250 g de leche entera

-          100 ml de aceite de oliva suave o girasol

-          60 ml de anís dulce

-          Ralladura de un limón

-          Un pellizco de sal

-          750 g de harina de repostería (o más si hay que ajustar)

-          16 g de levadura química

-          Aceite suave para freír

-          Azúcar adicional para rebozar

Como elaborar:

¡No olvidemos lavarnos las manos antes de proceder a elaborar la receta (recuerde que varios pasos serán hechos con sus manos) un delantal, cazuelas o pozuelos  y estamos listos para su elaboración!!!!!!!!!!!!!! 

-          Pasamos por un colador la harina de panadería con la levadura química en una cazuela.

-          En otra cazuela ponemos los huevos y los mesclamos con el azúcar y la sal. Con una batidora   hasta que esponjen y blanqueen.

-          En un recipiente echamos el aceite, el anís y la leche. Mezclamos y añadimos a los huevos con el azúcar, batiendo a baja velocidad.

-          Rallamos la piel del limón encima de los sólidos con un rallador.

-          Añadimos a los líquidos la mitad de la harina de repostería y mezclamos con robot o con batidora hasta obtener una papilla.

-          Agregamos la segunda mitad y mezclamos hasta obtener una masa blandita, pero que no se pegue mucho a los dedos. Ajustamos añadiendo harina si fuera necesario.

-          Tapamos la masa y la dejamos reposar para que se relaje un poco, unos 10 minutos.

-          Seguido de esto tomamos pequeñas porciones de la masa y la estiramos entre las manos hasta que tomen la forma de churro. Unimos los extremos pellizcando la masa y vamos poniendo las rosquillas en la encimera enharinada.

-          Por último, freímos las rosquillas en abundante aceite caliente (a 170º-175º) de dos en dos pues se inflan, que las cubra, por los dos lados, hasta que estén doraditas. Las sacamos y las podemos rebozar en azúcar, si nos gusta. Vamos poniéndolas en una fuente forrada de papel de cocina, para que se enfríen.

Una vez frías se pueden guardar en un lugar fresco o una cazuela, soportan bastante bien las temperaturas.

Este es un delicioso postre tradicional que adorna nuestra cocina y es agradable a todas las personas que la han consumido, fácil de hacer y muy rico al digerir y puede ser servido como postre o en cualquier ocasión donde la la familia este reunida o los amigos nos visiten. Como diría este noble personaje siempre: “La cocina se ama, se disfruta y se vive solo una vez en la vida ”. Dylan Jones

Enjoyed this article? Stay informed by joining our newsletter!

Comments

You must be logged in to post a comment.